Más tarde, se ofreció un banquete en el comedor principal, pero no quise asistir. Sentarme junto a mis padres después de todo lo ocurrido… era simplemente insoportable. Gale asistió solo por unos minutos, y luego volvió conmigo. Durante ese breve tiempo, me dejó bajo la protección de Félix y de los dragones guerreros. Sabía que, si mi padre temía a los dragones, ese sería el mejor escudo para mantenerme a salvo.
― ¿De verdad eres la segunda princesa de Dargenthu? ―preguntó Félix, observándome co