― ¿Qué? ― mis ojos se abrieron de par en par. No podía creerlo.
― Sí. Intentamos acercarnos para ayudarte, pero era imposible. Tu magia era tan densa que nadie podía tocarte. Entonces Félix sugirió usar el collar… y fue eso lo que detuvo la transformación.
― Entiendo ahora… ― murmuré. ― Fue entonces cuando el Rey Druida apareció. Me ayudó a comprender muchas cosas… disipó parte de la oscuridad dentro de mí. También me dijo que debía ir a la reunión. Que allí podría encontrar las respuestas que e