Capítulo 052. El error.
El sol de Nekarau abrazaba con calidez la imponente mansión, ahora hogar de Brian e Inés. Ella flotaba sobre un enorme inflable en la piscina, un bikini verde esmeralda resplandeciendo bajo los rayos, mientras la música le hacía sonreír. De repente, su teléfono vibró, rompiendo la calma. 📳
—¡Hola, Vic! —contestó, frunciendo el ceño—. Pensé que no llamarías.
—Perdón, princesa, he estado ocupado. Sabes que mañana viajo a Asia y mi jefe está insoportable —se disculpó una voz masculina y melosa a