97

En la mesa del desayuno, a pesar de la presencia de los trillizos, Amelia sentía el peso de la mirada intensa de Maximilian. Esos ojos azules, ahora, eran un océano en el que ella nadaba a contracorriente; tan profundos que la hacían sentir ahogada, pero al mismo tiempo, siempre la cautivaban con su belleza.

— Niños, los animo a contarme cómo les ha ido en la escuela —comenzó Maximilian, alternando su mirada entre sus hijos y Amelia, quien, callada, reflejaba su timidez evidente.

— Bueno, papá,
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App