El día del evento finalmente llegó, y Maximiliann se encontraba en una boutique exclusiva junto a su amigo Joseph. Aunque Maximilian había contratado a un diseñador exclusivo, Joseph lo había persuadido para que vivieran la experiencia de escoger un traje en una boutique, como cualquier otra persona. Sin embargo, "cualquier otra persona" era un término relativo, ya que el lujo de esa boutique era evidente en cada rincón.
—Ay amigo, no te imaginas cuánto detesto este tipo de cosas —suspiró Josep