Cuando Alicia vio la mirada enloquecida de Nicolás, supo que la máscara de inocencia que tenía desde hacía años se había terminado de desprender.
Su amigo de infancia la estaba viendo tal cual era: manipuladora y mala.
Así que no tenía caso seguir guardando las apariencias cuando todo era tan obvio.
Sabía que el momento de las verdades estaba cerca desde que la enfrentó hacía un par de días. Ahora simplemente él venía a confirmar algo que ya sabía, pero que necesitaba escuchar de sus propios