El viaje de regreso a casa fue un borrón. Las palabras de Ismael no dejaban de resonar en su cabeza.
La decepción.
“En un inicio, fue por eso”, había admitido él.
¿Cómo podía haber sido tan ciega?
¿Tan ilusa como para creer que, por fin, había encontrado algo genuino con alguien?
Debió de haber supuesto que todo era demasiado hermoso para ser real. Ya había vivido esta desilusión antes.
La idea de ser un reemplazo, la sombra de una mujer muerta, era tan humillante. Tan aterrador. No sabía c