Capítulo Doce
Claudia entrelazó los dedos y los puso sobre su pecho mientras la ginecóloga le levantaba la camiseta y le pedía que desabrochar su pantalón. Por esa razón Bruce no quería que un hombre la atendiera, ni loco dejaba que otro hombre me viera un centímetro de su cuerpo.
Ella hizo lo que le pidió y miró a Bruce que la miraba a la cara sin parpadear.
—¿Qué?
—Estoy un poco preocupado —admitió él.
—¿Por qué?— pregunto ella frunciendo un poco el ceño —¿Te da miedo cuando lo veas?
—No,