Capítulo Detenidos (Interrogatorios)
En la comisaría el ambiente estaba cargado.
Calor.
Papeles desordenados.
Teléfonos sonando.
Voces que iban y venían por los pasillos.
Sebastián Rivas estaba sentado frente a un escritorio metálico. La camisa abierta, el cabello desordenado, los ojos nerviosos.
El oficial que lo interrogaba revisaba una carpeta sin apuro, como si tuviera todo el tiempo del mundo.
Sebastián golpeó la mesa con la palma.
—¡Yo no hice nada!
El policía ni levantó la vista.
—Todos