Capítulo 78 Detenida
El sol todavía no había terminado de asomarse sobre el horizonte cuando la noche empezó a aflojar su oscuridad en el apartamento de Ofelia. Las cortinas dejaban pasar una luz gris, suave, que apenas iluminaba el dormitorio. La ciudad estaba silenciosa, como si todavía no hubiera decidido despertarse.
Ofelia estaba apoyada contra el pecho de Lissandro, envuelta en la sábana, con la cabeza descansando sobre su hombro. Él tenía un brazo alrededor de su cintura y el otro apoya