CAPÍTULO 45 Lo que queda cuando ya no queda nada
Luis estaba trabajando en la empresa de su padre, haciendo malabares entre intentar salvar la empresa de Ignacio, revisando números que ya no tenían solución, y su verdadero trabajo con Eduardo, que era ayudarlo a administrar la logística de la empresa de distribución.
Habían ganado algunos clientes que antes eran de Ignacio, pero muchos, después de la boda con Natalia, decidieron no continuar trabajando con los Fernández. Algunos por desconfian