CAPÍTULO 18 – La Boda
Lissandro bajó primero del auto y como todo un caballero, le ofreció la mano. No había apuro en su gesto; parecía disfrutar cada segundo. Entraron caminando con naturalidad hasta la puerta del salón.
—Soy Ofelia Bentancur —dijo ella al guardia—. La diseñadora del vestido de la novia.
El hombre dudó porque ya no estaban llegando invitados al revés ya se estaban retirando, la observó con atención y avisó a la madre del novio. Desde adentro llegaba el murmullo de una sal