Capítulo 64 La mansión Fernández
Natalia Píriz llegó a la mansión con aires de grandeza.
Se sentó en el living como si fuera la dueña del lugar y llamó a la mucama con un gesto impaciente de la mano.
—Quiero un jugo de naranja recién exprimido, sin azúcar, y unas tostadas. Tengo antojo de tostadas con mermelada de frutilla.
La chica asintió.
—Sí, señora.
Minutos después volvió con el jugo y lo dejó sobre la mesa con cuidado.
—Pero por lógica también tendría que traerme agua —dijo Natalia, frunc