Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegaron a la casa de Isabella, Adeline y Jason entraron y saludaron a sus padres, que estaban sentados en la sala.
—¡Vaya, qué sorpresa! ¿Qué los trae por aquí a esta hora de la tarde? —preguntó Maximilian con una cálida sonrisa.
—Pasamos porque ya veníamos de la oficina —respondió







