Mundo ficciónIniciar sesiónPor Dios, parecía que cada hueso del cuerpo de Adeline se estuviera desgarrando uno por uno. El dolor era abrumador, insoportable en todo sentido de la palabra.
Jason no dejaba de consolar a su esposa. Cuando finalmente llegó el momento y el bebé de Adeline estaba listo para nacer, el doctor entró para asistir en el parto. Jason permaneció a su lado, incapaz de apartar la vista. Su







