83. ¿Es también su hijo?
Esa misma noche, las luces elegantes iluminaban el jardín y el gran salón principal, donde se celebraba una fiesta de negocios importante.
Vasya se vistió con uno de los vestidos que encontró en el closet de la habitación que le habían asignado, se colocó un vestido negro elegante, ceñido al cuerpo, con un escote discreto pero que marcaba sus curvas de forma peligrosa.
Se miró al espejo y por un momento, se arrepintió.
No quería verse deseable o que él la mirara, solo quería ver a su hijo, fin