16. Su punto débil
Sin preámbulos capturó su boca en un beso devorador, extasiado y entregado.
Lleno de urgencia animal como si hubiera estado muriéndose por hacerlo por mucho tiempo.
Rashel gimió en sus labios abriendo los suyos instintivamente para intensificar el beso.
Las mariposas en su vientres revolotearon pasando sus palmas desde el pecho de Valerik hasta su cuello aferrándose a él.
Valerik gruñó completamente embelesado, desesperado por ella al sentirla entregándose.
Su princesa.
Sus manos acariciaron su