12. Dimitry, te necesito
—¿Dimitry?
Satarah dio un paso apartándose del cuerpo inconsciente de Pavel sin dejar de mirar a su esposo. Enseguida notó la mirada oscura de este posada sobre el tipo.
Ella no se perdió de la perfección de sus rasgos pareciendo ahora mucho más atractivo, incluso aunque su mandíbula estuviera firmemente apretada.
—Ven aquí, nos vamos —demandó volviendo su mirada a ella.
Satarah vio su mano grande estirada para que la tomara y se preguntó si realmente tenía que hacerlo.
Después de todo a Dimitr