11. Solo él
Recordó la palabra utilizada por Rashel y casi se rió pero cualquier deje de diversión de convirtió en nerviosismo en el momento en el que Gian le dedicó por primera vez una mirada al bebé en sus brazos y luego sus orbes se alzaron hasta ella lentamente observándola con intensidad antes de llegar a su lado.
—Estás preciosa, Natalya. Justo así te imaginaba con nuestro bebé en brazos, antes de saber que serían dos.
El cuerpo de ella respondió al sonido de su voz y al halago, de repente se los im