108. Dimitry y Valerik están de vuelta
UNOS MINUTOS ANTES:
Dimitry Romanov pisó el acelerador como si el diablo lo persiguiera mientras atravesaba las calles de Krasnodar a una velocidad que habría hecho palidecer a cualquiera. A su lado, Valerik solo se reía por lo bajo, más que acostumbrado a los impulsivos actos de su amigo cuando se trataba de su Malyshka.
—Vas a matar a alguien antes de llegar, hermano —comentó Valerik con esa burla habitual que siempre sacaba de quicio a Dimitry—. Relájate. Satarah solo está divirtiéndose.
Dim