Ambos se habían tomado el día libre para acomodarse en la casa, sobre todo ella, que tenía que organizar su habitación. Lucca no había querido ir a trabajar todavía, esperaría hasta el próximo día.
Ella estaba organizando uno de los regalos que le habían llegado aquella mañana cuando escucha que tocan la puerta. Lucca estaba recargado en el umbral mientras mantenía una sonrisa tranquila.
—Oye, ¿Tienes un minuto?
—Si, ¿Sucedió algo?
—No, no exactamente. Tengo algo que mostrarte —él aclara su gar