—Se fue a casa a descansar un poco —mintió.
Por más que tuviera bastante intimidad con Natan, que además de abogado era también su amigo, Renato no quería exponer su vida personal de ese modo.
—Entiendo —dijo Natan—. Debe de ser difícil para ella verte en ese estado, sobre todo siendo recién casados.
—Sí, es muy difícil —respondió, de manera automática.
Al notar las respuestas cortas, Natan prefirió no insistir más en ese asunto. Aun así, no dejó de hacer una observación:
—Confieso que me sorpr