Todo lo que decía su madre parecía tener sentido para Renato y eso lo irritaba aún más.
Sara siempre confió plenamente en Odete. De eso él estaba seguro. Sabía que, si hubiera querido, ella podría haberle pedido cualquier cosa a la gobernanta sin la menor dificultad. Si lo que Odete afirmaba fuera realmente cierto, ¿por qué Sara iría hasta el establo, tarde en la noche, solo para buscar aquellas pruebas? La propia Odete podría haberle hecho ese favor.
El pensamiento cruzó por su mente, alimenta