Mientras observaba a Sara acostada a su lado, Renato no pudo evitar pensar en lo que acababa de descubrir. Saber que fue ella quien lo ayudó y lo llevó al hospital hizo que se diera cuenta de que era mucho más valiente de lo que aparentaba.
Aprovechando que ella dormía, tomó el celular y le pidió al abogado que le enviara las imágenes grabadas del coche la noche en que sufrió el atentado. Mientras esperaba la respuesta del hombre, volvió a mirar el rostro de ella, que, incluso dormida, mostraba