Hay que afrontar
Estuve a punto de tirar el teléfono. ¿Yo embarazada? No, eso no era posible. Tenía sólo veinte años y... Y no.

Vi la sombra de aceptación de Enzo, cómo entendió lo que pasaba y aún así me arrancó el teléfono de las manos y le bramó algo al médico. Estuve a punto de desmallarme. No quise creérmelo. No podía ser verdad y empecé a negar con la cabeza. Estaba tan... en otro munco que de repente sentí las manos de Enzo apretarme las mejillas. Sus ojos brillaban tan fuertes... pero no.

—¿No qué? —
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AlejaAwww los 2 se merecen estar felices, el que sus padres fuera de la jodida no quiere decir que ellos vayan a ser igual ......
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