Las cosas estaban bien. Demasiado bien. Enzo viajaría de nuevo a Noruega aún en vacaciones y esa vez sí que me quedaría sola porque Tory y Markus seguían de vacaciones y ya no tendría a nadie. Sería un coñazo.
Hablé con mi madre un par de veces y no me dio el coñazo con nada de su boca (que seguía en pie), pero me mandó una foto con el vestido de novia y la eliminé tras verla. No quería eso en mi teléfono, ¡se casaba con aquel hijo de puta!
—Vístete —me ordenó Enzo.
Levanté la cabeza de mi