Harper se sobresaltó al sentir una mano pesada sobre su hombro. Se volvió y vio una cara familiar.
—¡Lontly! —exclamó con alegría—. ¡Qué alegría verte, padrino!
Harper le decía padrino a Lontly, aunque no lo fuera. Era el mejor amigo de su madre desde siempre, y Harper intuía que él había guardado un amor secreto por ella. Pero Lontly era un mujeriego empedernido y se había casado al menos ocho veces. Era un magnate de la industria del cine.
Lontly había empezado su carrera en el norte de la ant