Era humillante, confesar su lamentable vida sexual. Pero ya no le quedaba nada que perder. Así que ¿Qué más daba?
—Cuando todo comenzó era color de rosa y más tonos pasteles. Pero cuanto más tiempo pasábamos los tres juntos, peor se ponían las cosas entre nosotros, hasta que... Bueno, llegó un punto en que cuando lo hacíamos yo sólo miraba el reloj para que se acabara. Porque sabía que a Mark le importaba un bledo si yo lo pasaba bien o no. Y a veces me hacía daño cuando yo estaba... Bueno, ya