—¿Y bien? —Harper agitó su bufanda frente a la cara de Black—. ¿Qué significa esto?
Black vaciló y luego empezó a explicar.
—Verás, la cosa es que...
—Espera un momento —Harper se sentó frente a la mesa y se relajó un poco, mientras lo hacía, parte de su enfado se disipó, tan rápido como había llegado—. Vale, dime. Sé que estoy siendo irracional y precipitada, pero ha sido un día muy duro y estoy al límite.
El rostro del CEO se dulcificó al mirarla con cariño y, aprovechando que ya estaba senta