—Soy una mujer fuerte e independiente y me niego a sentir la necesidad de tener un bebé para validar mi edad adulta.
—Lo que eres es una maldita zorra caprichosa. Una vagabunda perezosa. Por eso no le importas una mierda a tu familia. Ni siquiera tienes a alguien para ir a llorarle, tu madre ni siquiera te reconoce…
Harper entró en cólera en ese mismo instante.
—¡Y tú estás siendo increíblemente egoísta, como un bastardo!
La golpeó con tal fuerza que sintió que su cara se giraba por completo ha