Ya que no consiguió salir de allí, el único medio que encontró fue bailar conforme la música. Maia eligió el lugar donde estaban haciendo masajes, pensando así que podría distanciarse de aquellas mujeres. Pero parecía que ellas la estaban persiguiendo, pues fueron detrás de ella, eligiendo la misma opción.
Ellas iniciaron una conversación donde hablaban sobre los gustos de sus maridos.
—Yo siempre procuro mantener mis uñas largas, ya que a mi marido le gusta que le deje marcas en la espalda, en