Maia no sabía lo que era pegar los ojos, ni por un minuto. En todo momento, esperaba noticias de Júlia, y también pensaba si debía desmentirle a su ex sobre su relación.
Estaba con miedo de que Tiago, que ahora sabía de su matrimonio, hiciera algún chantaje. Por eso, pensaba que él jamás debería descubrir quién era Théo Campos, ni las condiciones financieras que él poseía.
Tiago, a pesar de tener apenas 26 años, era listo para conseguir dinero fácil. Lógico que, cuando lo conoció, Maia no tenía