Capítulo 95
Le hago el amor en la ducha, y la miro con deleite mientras llega al clímax con mi nombre en sus labios. La llevo a la habitación y la acuesto en la cama antes de cubrir su cuerpo con el mío, y seguimos haciendo el amor durante horas, en todas las posiciones que podemos hacer sin perder el contacto ni un segundo, atendiendo a las necesidades del otro. Pensaba que la noche que pasamos juntos en Niza durante la tormenta fue el mejor momento que hemos compartido, pero que ella me mirara a los ojos