Eso es todo lo que pasó, pero a mí me parecen cuatro años. Esta casa está demasiado callada sin ellas, el silencio es ensordecedor, y siento que me ahogo lentamente. De repente suena mi teléfono, doy un salto y lo agarro de la mesita: un número desconocido. Pulso el botón verde y contesto apresuradamente, mi corazón latiendo con fuerza. "¿Aló?".
"Buenos días, Señor Hoult. Llamo desde la comisaría de Chatham". Mi ritmo cardíaco se acelera. Oh, Dios. "Necesitamos que venga a la comisaría inmediat