"¡SUFICIENTE!” Grito mirando a los dos, mi pecho sube y baja con cada respiración desesperada que tomo. Cole levanta su mirada hacia mí, y sus ojos se suavizan al instante cuando nuestras miradas se encuentran. Suelta las manos de la camisa de Josh y me mira. “Josh, déjanos”, le digo con la voz ronca.
“Shayla…”, interviene él.
Lo miro. “Por favor…” Asiente con la cabeza y se detiene al ver el moretón y el corte en mi mejilla izquierda.
“Shayla, ¿qué te pasó en la cara?” Pregunta, estirando