Zoé se acercó aún con las malas vibras que Amanda Santamarina emanó por todos lados. Su mirada escrutadora fue la causante de que la pobre chica sintiera que sus piernas le fallaban.
__ Necesito hablar con Rafael. - dijo sin siquiera saludar, la rubia lo hubiera pasado por alto por el tono usado y el desdén hacia a ella que no disimuló. - ¿Le puedes hablar?
__ Creo que sí lo conoce, sabe muy bien que Rafael no sé encuentra a estas horas en su casa, sino en uno de sus casinos. - contestó Zoé si