La mañana llegó con Zoé recibiendo a sus padres en la casa donde Rafael se preparaba para un día donde tendría que cuidar de Sammy y Dave, pero al parecer a estos recargaron demasiado sus baterías la noche anterior porque ninguno de ellos se detuvo, jugando aquí y allá, Santiago nunca había visto a pequeños más emocionados, eso lo llenó de risas al verlos jugando, queriendo que se les uniera.
No dudó en hacerlo. Mientras su esposa y su hija estaban poniendo la mesa para todos ellos.
Cuando Raf