El departamento nunca había estado tan en silencio.
No ese tipo de silencio cómodo.
Ni el que se llena con rutinas.
Este era distinto.
Pesado.
Definitivo.
Sebastián se quedó de pie en medio de la sala, con la nota aún en la mano.
La leyó otra vez.
Y otra.
Como si al hacerlo…
fuera a encontrar algo oculto entre esas pocas palabras.
Pero no había nada.
“Me fui. Necesitaba espacio. Gracias por todo.”
Demasiado simple.
Demasiado… limpio.
Eso no era propio de Alejandra.
No cuando algo importaba.
No