—¿Qué diablos le has hecho a mi esposa?
La voz airada de Giovanni llenó toda la sala.
—Nos hemos estado divirtiendo, eso es todo. ¿Verdad, linda? —puso sus ojos sobre Elena sin importarle la figura imponente de Giovanni delante de él.
Como si la situación no fuera más que un juego inofensivo.
—¿Mi esposo?... Je, je, je…
Ajena al peligro que emanaba de la tensión entre ambos hombres, la chica soltó una carcajada ahogada.
Giovanni se volvió bruscamente hacia ella, su mirada llena de furia, c