El hombre continuó observando a Victoria, sumergido en sus pensamientos. Aunque su rostro era hermoso, sabía que había algo más que había llevado a su jefe a obsesionarse con ella. Tal vez había algo en su personalidad, en su historia o en algún detalle que escapaba a simple vista.
En un intento por descubrir que era aquello, subió su mano hasta acariciar lentamente la mejilla de Victoria, apreciando la suavidad de su piel. Sintió una calidez jamás experimentada y eso al mismo tiempo lo confund