Victoria abrió los ojos de golpe, cuando una pesadilla la despertó abruptamente. El miedo invadió su cuerpo, extrañamente el pavor que sentía en ese momento no era precisamente por el peligro que ella pudiera correr, si no por que pensaba que a César podría pasarle algo.
Se encontraba en el mismo sitio oscuro, con las manos atadas por su secuestrador.
El corazón de Victoria comenzó a latir con fuerza, sintiendo un nudo en la garganta al darse cuenta de que su pesadilla era una realidad. Al esta