Todo el cuerpo de Victoria se estremeció al verlo ahí. Algo dentro de ella le gritaba que cerrara la puerta y se escondiera de él, pero se aferró a la idea de que Oliver ahora ya no podía hacerle daño.
Los ojos de ambos se encontraron en un silencio tenso que resonaba con las emociones acumuladas a lo largo de los años.
—Victoria, necesitamos hablar. —Oliver dijo de nuevo, pensando que tal vez ella no lo había escuchado.
Victoria asintió con cautela, invitándolo a entrar. Se cerró la puerta det