Zayed Al-Mansouri había llamado a Amelia temprano para informarle que los primeros buques de la flota ya estaban operativos. El magnate árabe insistió en que ella, como arquitecta principal del acuerdo, debía supervisar personalmente los resultados antes de firmar el acta de entrega. Cuando la camioneta blindada de los De Luca se estacionó frente a los muelles del astillero, el calor de Dubái ya rebotaba contra el pavimento, creando un espejismo de agua sobre el asfalto.
Alessandro fue el prime