Alessandro apretó los dientes mientras Rebeca le aplicaba la pomada con movimientos rápidos y precisos. El ardor era insoportable, una sensación punzante que le recorría todo el torso, pero por suerte el agua no había estado lo suficientemente caliente como para generarle ampollas graves; de lo contrario, le habría arrancado la piel de un solo golpe. Alessandro bufaba, incapaz de quedarse quieto en la silla de la cocina, sintiendo cómo la humillación le escocía tanto como la quemadura física. No
Naulis machado
Alessandro buscando apoyo en la empleadaaaa y Amelia va con todo hasta en la empresa.. Subiré dos capitulos mas si me dejan.sus reseñas hermosas....