CAPÍTULO — El ángel en silencio
Gabriel llegó al hospital antes de que amaneciera del todo.
No entró por la puerta principal.Sino porque no quería exponerse. En ese lugar todo se escuchaba, todo se veía, todo se comentaba. Y él necesitaba pasar desapercibido por un tiempo. Ser apenas una presencia que no dejara marca.
Caminó por los pasillos laterales, esos que usan los médicos cuando cambian de turno y los familiares cuando no quieren cruzarse con nadie. Llevaba el celular en el bolsillo,