CAPÍTULO 150 — El helado
Mía salió del aula antes que el resto.
No se detuvo en la puerta para mirar el celular ni para terminar una charla. Se apoyó contra la pared del pasillo y esperó. Sabía que Cristian iba a tardar, no por distracción, sino por cálculo. Desde que había vuelto con el parche, medía cada paso como si el suelo pudiera traicionarlo.
Cristian apareció cuando el pasillo ya comenzaba a vaciarse. El parche color piel contrastaba con el uniforme oscuro. Caminaba recto, demasiado r