23. Consecuencias
POV IRENE SAINT
—¡Irene, por favor! —exigió con la voz cargada de urgencia—. Déjame hablar contigo… aunque sea por un instante.
—¡Suéltame, Aiden! —aparté su mano bruscamente, con un gesto que fue casi un golpe—. Te lo dije una vez y lo repito: no vuelvas a tocarme nunca más en tu vida.
Nuestros ojos se encontraron. En los suyos ardía una súplica desesperada, un ruego que buscaba ablandarme; en los míos, en cambio, solo habitaba el fuego abrasador del rencor, la repulsión y un rechazo que