#55:

Sander comenzó a lamerle los pechos, a succionarle los pezones y a mordisqueárselos. Le acarició el abdomen y las caderas con los dedos antes de introducir dos dedos entre sus muslos y comprobar que ella estaba caliente y resbalosa allí.

Estaba mojadísima y sollozó, pidiéndole más, siempre más.

Últimamente, Catalina estaba mucho más atraviesa y fogosa que de costumbre.

Sander la penetró con dos dedos, tras lo cual comenzó a frotar con delicadeza ese lugar escondido entre sus rizos para darle
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