POV: Valentina
La mesa del gran comedor principal estaba diseñada para doce comensales. Doce sillas de respaldo alto y madera oscura, talladas con un rigor antiguo que helaba la sangre. Pero esta noche, solo dos de ellas estaban dispuestas, una frente a la otra, en los extremos opuestos del largo mueble. Esos diez espacios vacíos no eran simples muebles desocupados; eran una declaración silenciosa sobre la absoluta soledad de Dante Moretti.
Llegué al comedor a las ocho en punto. Ni un minuto