173. Una promesa difícil
Valdimir, con pasos firmes y decididos, encabezaba la marcha hacia el imponente palacio que se alzaba ante ellos. La edificación, antes majestuosa, ahora se erguía como un vestigio sombrío de tiempos pasados. A pesar de su estado ruinoso, el castillo se mantenía como la estructura más intacta en todo El Vacío, un testimonio silencioso de la devastación que había arrasado con todo lo demás pero dejado estratégicamente el palacio real casi intacto.
Aelina, con el corazón palpitando aceleradamente